Y en donde no hay árboles.
Desierto caliente, agua salada
el viento recorta la piel, deja a los ojos sin lagrimas.
Las mariposas sedientas chupan el odio, explotan negras... que delicia.
Y en donde hay árboles.
Tierra fertil, agua y agua y agua y agua
el viento eriza la piel, hace magia en la nuca.
Las luciernagas drogadas se mueven al compás de los ríos.
Nunca supe donde mueren los pájaros. No se donde moriré yo... Pero te encontraré cuando seamos parte de las alás de un colibrí, de esas frutas tan sabrosas como la sangre, de las letras en una poesia de amor china.
No me importa que tan fuerte puedan gritar hoy.
No se, no tengo idea donde mueren los pájaros.
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