Seres distorcionados trepan por mi guitarra elèctrica. Son mis dedos que se convierten en música, en sonido, en ondas sinusoidales atrevidas.
El techo del Varieté parece que no existiera. Cae la lluvia mientras tocamos en vivo. Me chorrèa por la cara, me chorrèa por el cuerpo y los seres.
Los seres que estan en mis manos, los seres que son mis dedos, los seres que son el pùblico; todos se hacen agua porque... ¿quién no necesita un poco de agua para su desierto sediento?
Su cuerpo arenoso y caliente, sus ojos cristalizados y helados... Los seres. El ser. Completamente azul, cual incubo entrando en algun sueño como este a desvirgar jovenes humedas que dicen "no no no" y piensan "si si si" .
1 comentario:
Mmmmm... estas inspirada últimamente... ya era hora. Delicioso.
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