Anoche vino el tranza a dejar provisiones y nos abrazamos.
Pensé que eso era suficiente disparador para reabrir este cajón de malos escritos y malos hábitos. Cada día nos sentimos mas solxs. El mundo esta detenido, y hace tanto que no escribo que la hoja en blanco me da pánico. Tal vez no hay mucho, pero me brindo como ofrenda.
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