El ideal se volvió real.
La historia contada mil veces comenzó otra vez.
Las señales fueron dadas, los pájaron volaron en círculos.
Mi sangre se aceleró.
¿Y si esta vez fuera diferente?
No.
Cuando lo que se repite es la estupidez, el resultado final siempre es el mismo.
Pero... si me venis a buscar,
...si cumplís mis fantasías:
entraría al castillo celeste con los ojos abiertos
y saltaría al vacío con los ojos vendados.
Para el final de la tarde aprendería a volar
y así quizás, solo quizás, no estrellaría mi espíritu contra la historia repetida.
1 comentario:
nadie puede negar que tenes razon..
mil besos kalessi
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